domingo, 24 de septiembre de 2017

UNA DE GARCETAS GRANDES

La garceta grande es un ave zancuda de patas y cuellos muy largos que le da un aspecto muy elegante y esbelto.
Básicamente es como una garceta común, pero del tamaño de una garza real. Su plumaje es totalmente blanco y en época nupcial se adornan con unas largas plumas ornamentales en la garganta y en la base del cuello, las cuales estuvieron a punto de causar la extinción de la especie a finales del siglo XIX, cuando se pusieron de moda para usarlas de adorno en los sombreros femeninos.
La garceta grande es otro de los casos de un ave que era extremadamente rara en la Albufera de Valencia y que a partir del año 2000, ha ido incrementando su presencia cada año, hasta hacerse regular y llegar a convertirse, incluso, en un invernante moderado, con cifras que han alcanzado las 72 aves en el censo de enero de 2008. 
A pesar de esto no es un ave fácil de afotar, por lo que cuando ha aparecido en la sesión de esta mañana, no he podido evitar darme un festín fotográfico a costa de tan elegante ave.












jueves, 21 de septiembre de 2017

COSECHANDO LA MARJAL

Hace poco menos de dos semanas se comenzaron a cosechar los campos de arroz.
Este año parece que ha comenzado un poco antes qué el año pasado, aunque de momento avanza despacio, pero sin pausa.
Los campos recién cosechados son objeto de atracción de garzas reales, garcetas, gaviotas y aguiluchos laguneros, a los cuales les gusta descansar largos ratos en lo alto de los montículos de paja sobrante.  
Este será el primero de una serie de acontecimientos que van a cambiar drásticamente el aspecto de la marjal. Una vez cosechado el arroz, se procederá a la perellona, que es la inundación invernal de los arrozales, y finamente, a mediados de octubre se abrirá la temporada de caza de acuáticas en la albufera y su marjal.

















  

sábado, 9 de septiembre de 2017

ACTORES SECUNDARIOS

Desde hace un par de semanas ya se empiezan a ver aguiluchos laguneros por la marjal. Deben de ser los primeros ejemplares en llegar de su viaje migratorio, pero ciertamente aun no son muy abundantes.
Desde hace una semana estoy cebando en una acequia que el año pasado me dio un resultado fabuloso con estas rapaces y esta mañana he intentado una sesión a ver si sonaba la flauta.
Evidentemente era un intento algo precipitado y el resultado como era de prever no ha sido el deseado. En vez de la rapaz, los que han acudido al reclamo de la carne han sido solo actores secundarios, aves oportunistas que no desdeñan la carroña si se les presenta la ocasión. 
Así pues, en las tres horas de sesión, solo han aparecido una urraca con aspecto un tanto desaliñado, una gaviota sombría (que se ha puesto las botas) y una garza real. También estuvieron merodeando por el lugar dos garcillas bueyeras, otro carroñero ocasional, aunque al final no entraron a las carcasas de pollo porque la presencia de la garza real las intimido. 













miércoles, 6 de septiembre de 2017

AVOCETA Y CALAMON EN ALMENARA

El hide de Almenara sigue sumando especies y en las últimas visitas me he llevado a la saca a la avoceta y al calamón.
La primera sin duda una gran sorpresa, pues es un ave francamente escasa tanto en la Albufera como en Almenara, y de hecho es la primera vez que la veo en esta laguna. El caso del calamón en diametralmente opuesto, pues a pesar de ser común y formar parte permanente del paisaje sonoro de la laguna (se le oye todos los días y algunas veces muy muy cercano), este año aún no había salido a campo abierto ni lo había tenido a tiro de cámara.
Junto a estas dos especies, el martín pescador se ha vuelto asiduo a nuestros posaderos y también se ha asentado en la laguna una familia de zampullines chicos. 
Por el contrario han desaparecido los martinetes, los avetorillos se han enrarecido (próximos a su viaje migratorio) y especies que han sido muy comunes como las pollas de agua y los azulones ahora se han vuelto escasas.  
El nivel de agua de la laguna este año se ha mantenido muy estable (el año pasado a estas fechas ya llevaba un par de meses seca) y esto impide la entrada de limícolas que ahora mismo se encuentran en paso migratorio hacia sus cuarteles de invierno. 
Se aproximan cambios de calado en muy poco tiempo, la migración y la apertura de la temporada de caza de acuáticas en apenas un mes, y habrá que ver cómo afecta esto a las poblaciones de aves y que especies visitaran la laguna del hide.