Como solo tenía
medio día disponible, nos vamos a Tous y aprovechando el PR-CV 263 planeamos un
corto recorrido de ida y vuelta a las ruinas de su castillo. Al final han sido
solo 7,5 km y unos 250 metros de desnivel, y aunque parezca poca cosa, la ruta ha
tenido su dificultad, más que por los datos del recorrido, por el pésimo firme
por el que caminamos.
El PR-CV 263 es un
sendero circular de unos 15 km. (nosotros solo recorremos una pequeña parte),
pero es muy viejo y el tramo que recorremos esta sin mantener (pocas señales y
muy borradas). Si a esto unimos que la parte baja transcurre por terreno inundable,
da como resultado tramos sin camino por laderas muy inclinadas y muy
pedregosas.
Aparcamos casi en
la orilla del pantano y desde aquí hasta la Fte. del Chorrico el camino aun es
medio potable, pues la pendiente es suave y hay tramos de senda que se pueden
aprovechar. Además, destacar el entorno de la fuente enclavado en un bonito rincón
muy umbrío del cerrado barranco.
Desde aquí hasta el
arranque del sendero al castillo es el tramo más pestoso. Pendiente muy
inclinada y mucha piedra suelta que depara un caminar muy incómodo y con
peligro a resbalar y darse un desagradable chapuzón en las frías aguas del
pantano. Apenas una traza de senda a media ladera ayuda en este molesto tramo,
pero no es fácil dar con ella.
El acceso al
castillo si ya es por una cómoda senda con buenas vistas al castillo y al
pantano.
Actualmente, el
acceso al castillo se puede hacer perfectamente a pie, pero cabe recordar que
cuando el nivel de agua del pantano es alto, todo este recorrido está sumergido
y el castillo es una isla.
Pensaba iniciar la
caminata sobre las 7,15 h y de paso disfrutar de la observación de las cabras
montesas que abundan en este entorno ya que la madrugada es el mejor momento
para verlas. Sin embargo, una densa niebla en la autovía me ha obligado a parar
en el pueblo de Montortal cerca de una hora a esperar que la niebla escampara.
Aunque este retraso
ha significado que empezara a la ruta cerca de las 8,30 h., aun he podido hacer
hasta cinco avistamientos de cabras, aunque solo dos de ellos buenos para
fotos: una hembra con contraluz paciendo en la orilla del pantano y un grupito
de hebras y jóvenes pastando en la umbría de una ladera.