lunes, 20 de julio de 2026

PAJAREANDO EN LOS MONEGROS

Este verano volvemos a visitar los hides de los Monegros en busca de la fauna de las regiones esteparias y con dos objetivos de máximo nivel: el alcotán y el búho real.

Ya comentamos que los Monegros es una amplia estepa subdesértica, caracterizada por un paisaje de carácter desértico, consecuencia de la aridez producida por las bajas precipitaciones, el viento, la erosión y el endorreísmo.

En este ecosistema de grandes espacios abiertos, encontraremos fauna esteparia, junto con fauna de cultivos cerealistas y una variedad extraordinaria de aves rapaces, sustentada en su mayor parte por una población de conejos superlativa.

En una zona donde desde hace unas tres semanas la temperatura no baja casi de 40 grados, las balsas de agua son auténticos oasis donde toda la fauna de los alrededores acude en peregrinaje tanto a saciar su sed como a bañarse.

En un par de sesiones el listado de fauna que hemos podido observar y fotografiar es numerosa y de gran valor: cogujadas, verderones, pardillos, gorriones, cornejas, estorninos, urracas, chovas piquirrojas, pito real, tórtolas turcas y europeas, palomas torcaces y zuritas, alcaraván, alcotán, milanos negros y reales, azor, águila calzada, ratonero, mochuelo, jabalí y por supuesto, los abundantísimos conejos.

En cuanto a los objetivos pues al cincuenta por ciento, el alcotán si nos dio una buena sesión, pero el búho real noS hizo la cobra el muy pillín. Ahora por su culpa (ironía ON) tendremos que volver para intentarlo otra vez.

Tras las rapaces (extraordinaria su abundancia en esta zona), las especies más abundantes han sido los córvidos (cornejas, urracas y chovas), las columbiformes (tórtola turca y europea y paloma torcaz y zurita) y los conejos.


























 

miércoles, 15 de julio de 2026

LA CREU DEL CARDENAL Y EL CAVALL BERNAT

El Paraje Natural Municipal de la Vall de La Murta está situado en el término municipal de Alzira, a escasos kilómetros de la ciudad de Valencia. Se trata de un pequeño valle encajado entre dos sierras, la de la Murta y la del Cavall Bernat. No solo destaca por su vegetación y las vistas desde sus cimas, donde se puede observar el Mar Mediterráneo y la Albufera de Valencia, sino que también se puede disfrutar de un importante legado cultural: un nevero de transición, un horno de cal, el Monasterio de los Jerónimos, la Ermita de Santa Ana y una mina de agua que abastecía a los monjes.

Su microclima suave y húmedo favorece una vegetación muy diversa. En la umbría se desarrollan bosques de fresno de flor y laurel, acompañados por carrascas, madroños, durillos y mirtos o “murta”, planta que da nombre al valle. En la solana el paraje ofrece bosques donde el pino es el auténtico protagonista, en especial la gran pinada situada en el camino principal que lleva al viejo monasterio.

A pesar de sus modestas alturas, estas sierras litorales son elevaciones de rocas calizas en las que, debido a su brusco ascenso, depara un perfil muy agresivo de crestas y picos muy atractivo y espectacular.

El recorrido propuesto es todo un clásico y asciende a las dos máximas alturas del Paraje. Para ello pasamos por la caseta de información y cogemos la senda botánica (S.L.C.V.81) un precioso sendero que atraviesa un bosque de umbría con tramos que son un auténtico túnel vegetal, donde podremos observar madroños, fresnos de flor, durillo, mirto, pinos, etc. Y así en moderada subida llegaremos al Pas del Pobre, un paso de montaña ancestral que conecta el vall de la Murta con el de la Casella. Aquí dejamos el S.L.C.V.81 y cogemos el P.P.C.V.34 que en un abrupto trazado que asciende al Pic de les Gralles va a buscar el cordal cimero de la sierra y punto de acceso al siguiente paso de nuestro recorrido: la Creu del Cardenal. Este pico de 545 metros de altitud esta coronado por una gran cruz de hierro y depara unas vistas espectaculares de todo este sistema montañoso. 

Desde aquí descendemos al Pas de Sant Sofi y buscaremos la entrada a la canal del Cavall Bernat, el tramo más dificultoso del recorrido, pues ascendemos directamente por la roca con una gran pendiente que nos obligara a usar las manos en todo momento. Al salir de la canal nos encontramos con el vértice geodésico del Cavall (587 m) y desde aquí acometemos una larga bajada por el lomo de la montaña por un claro sendero con marcas viejas de algún PR ya en desuso. Al llegar a una especie de collado cogemos las marcas del P.P.C.V.335 para descender ya por fin al Vall de la Murta.                                      

Aunque mi intención era pasar por el Monasterio de la Murta, íbamos muy pillados por el tiempo y decidimos atajar para llegar al Parkin con más rapidez.

Los datos del recorrido no parecen gran cosa (unos 9,5 km. Y casi 600 metros de desnivel), pero el recorrido es duro, sobre todo por algunas subidas como la del Pic de les Gralles y sobre todo por el tramo de la canal del Cavall, donde en apenas 200 metros de recorrido superamos casi 100 metros de desnivel.

En cuanto a las aves detectadas, las habituales del bosque mediterráneo, con algunas especies más notables como el torcecuello, la chova piquirroja, el zorzal común, el herrerillo común o el roquero solitario.