Vamos a la comarca de
l´Alcalati a recorrer el PR.CV-2 en una excursión organizada y guiada por el
Club Ardillas de senderismo.
El Cabeçó d’Or se
encuentra situado en la comarca de l’Alacantí, en el límite con la Marina
Baixa. Es una importante referencia visual al norte del campo de Alicante, y su
cordal separa los municipios de Xixona, Busot, Aigües de Busot y Relleu.
Es una sierra
alargada de nítida alineación perpendicular al litoral que aproxima sus últimos
estribos al mar. Una fractura longitudinal singulariza la sierra con una
imponente fachada rocosa de vigorosa arquitectura de gran atractivo montañero y
excursionista.
El PR-CV.2 es un
recorrido circular, clásico entre los clásicos y uno de los recorridos
“decanos” de Alicante. Con una longitud de 11 km y un desnivel de unos 850
metros, recorre el corazón de la sierra y nos permite ascender a su cumbre: El
Cabeço de l´Or, un excelente mirador de la provincia a 1.209 metros de altura
desde donde se pueden ver todas las grandes sierras alicantinas (Aitana,
Maigmó, Puis Campana, Migjorn, Bernia, Peñón de Ifach, etc.) e incluso la isla
de Mallorca a pesar de estar a más de 200 km de distancia.
Por su altura y por
la morfología de la sierra también es un enclave idóneo para encontrar
acentores alpinos.
El día no acompaño y
salió un día bastante gris y con bastante viento, con algunas rachas
verdaderamente molestas sobre todo durante la bajada.
Recorrido corto pero
muy exigente, mucho desnivel a salvar en poca distancia y todas las subidas y
bajadas son muy pronunciadas; en especial el último kilómetro de ascenso al Cabeço
donde se salvan casi 300 metros de desnivel en apenas un kilómetro y además por
terreno muy complicado: pedreras de piedra suelta, tramos de roca viva usando
las manos e incluso un pequeño tramo con grapas metálicas llamado “Paso
Hillary” instaladas
en la roca para superar una zona vertical y estrecha cerca de la cima.
En resumen, una ruta
dura, pero muy divertida de hacer, de grato sabor montañero y con unas vistas
maravillosas ensalzadas por el gran esfuerzo necesario para ascender a esta
magnífica atalaya. Para remate la ruta termina en una subida mantenida de más
de 100 metros de desnivel, de las que hacen pupa cuando la reserva ya está bajo
mínimos.
En la cumbre nos
encontramos con un grupito de 3-4 acentores alpinos, aunque hoy no pudimos
disfrutarlos en condiciones. Al ir en un grupo muy numeroso de más de 40
personas, se retiraron a un saliente cercano, pero fuera de distancia y solo
pudimos hacerles un puñado de fotos decentes. Además, estuvimos poco tiempo en
la cumbre, porque se hacía tarde y había que reagruparse y buscar un sitio al
resguardo del viento para comer.
Hoy apenas oímos
cantos interesantes, no era un buen día para cantos y además el viento a ratos
soplaba con ganas. Aun así, se oyeron currucas, mitos, agateadores, pinzones y
chovas piquirrojas cerca de la cumbre. Además tambien vimos un grupo de buitres
sobrevolando las zonas altas.