Volvemos a
nuestra querida Sierra de Espadan, aunque en esta ocasión no vamos a hacer una ruta
como tal, aunque algo vamos a andar (el GPS me marco al final de la mañana unos
6,5 km y un desnivel de unos 300 metros) sino que vamos a buscar e intentar
fotografiar al reyezuelo listado, un pequeño duendecillo del bosque que me trae
loco por la dificultad que entraña su fotografía. Y aunque esta sea la especie
objetivo, afotaremos a todo lo que vuele, corra o se arrastre y se nos ponga
por delante.
Para ello
iremos a Chovar y en concreto al barranco de Ajuez, lo cual no es casual, conocemos
de sobra este espacio y sabemos que el frondoso bosque de alcornoques que se
desarrolla al pie de las imponentes paredes de rojo rodeno que lo cercenan, es
un auténtico vergel para una variedad de
aves realmente sorprendente, entre las que destacan: chochín, roquero
solitario, halcón peregrino, trepador azul, agateador, mito, herrerillo común,
carboneros, mosquiteros y por supuesto, tanto reyezuelo listado como sencillo.
El ”safari fotográfico”
ha ido mejor de lo esperado y por fin hemos podido hacer algunas fotos decentes
del reyezuelo listado, aunque pocas, pero es que es un autentico diablillo que
no para quieto ni un segundo, además de ser realmente diminuto.
Además, también
hemos pillado un par de mitos y un grupito de 5-6 cabras montesas en una de las
pedreras que baja del Nevera y que está cerca de la Fte. Fresca.
Para finalizar,
hemos parado un momento en el embalse de Ajuez y también hemos podido
fotografiar algunas ranas comunes y a una culebrilla de agua que se estaba
poniendo las botas con unos pequeños renacuajos.