Hace no muchas fechas estuvimos en Xativa y recorrimos
la sierra Vernissa, esta mañana volvemos allí, pero para recorrer la parte de
la sierra que sustenta el castillo.
El Castell de Xativa es una doble fortaleza situada en
la sierra Vernissa, sobre Xàtiva, por la situación estratégica de la ciudad ha
sido escenario y testimonio de numerosos conflictos. Dividido en el Castell
Menor y el Castell Major, el primero se asienta sobre restos iberos y romanos.
Las sucesivas culturas que han poblado estas tierras lo fueron ampliando y
fortificando. Ya tuvo protagonismo durante las campañas de Aníbal, y en el
período de Al-Ándalus. Fue más tarde importante, en tiempos del Reino de Valencia,
en las guerras contra Castilla, en las de Germanías y en la de Sucesión, así
como presidio de ilustres condenados.
Desde el castillo bajan las murallas que abrazaban la
Xàtiva altomedieval. Nos encontramos ante una de las joyas de la ciudad, de
arquitectura imponente, declarada Bien de Interés Cultural. A pesar de sus
raíces ibéricas y romanas, la mayor parte de las murallas y torres conservadas
son de origen islámico o gótico.
La ruta de hoy es una ruta de mantenimiento realmente
accesible para cualquiera, sus datos no engañan (7 km y 300 metros de desnivel)
ideal para hacer con niños e incluso en verano si se madruga un poco. Sin
embargo, su simpleza no merma su belleza y realmente es un recorrido muy
recomendable, pues aunamos naturaleza e historia en un combo muy poderoso.
Arrancamos en la población por un bonito sendero que a
golpe de lazadas nos sitúa en el Port del Bisquet, un paso entre vertientes muy
atractivo y con muy buenas vistas. Una vez descendidos recorremos una bonita
senda entre un frondoso pinar hasta la base del Castell. Tras una esforzada
subida llegaremos a la puerta del Socorro, y he aquí que el refrán de “a quien
madruga, dios le ayuda” no rige, pues esta puerta que sirve para atravesar el
castillo y poder bajar por la otra pendiente no se abre hasta las 10,00 h y si
llegas antes tendrás que esperar, como mi caso que al llegar a las 9,15 h me ha
tocado esperar unos 45 minutos. Nada grave pues almorzar y descansar un rato a
la sombra de tan venerables murallas, ni tan mal.
A pesar de ser un entorno casi urbano, en los pinares
de esta pequeña montaña he detectado todas las aves características del entorno
mediterráneo, con especial mención a los reyezuelos sencillos, pero también
chochines, mitos, agateadores, vencejos, jilgueros, papamoscas, etc.