En esta ocasión vamos a visitar la sierra Mariola,
hacía tiempo que no ruteaba por esta magnífica montaña y ya tenía muchas ganas
de volver a hacerlo.
La sierra de Mariola fue declarada Parque Natural el 8
de enero de 2002. Con una extensión de 16.000 hectáreas, situadas entre las
comarcas de la Vall d’Albaida, el Alcoià y el Comtat. Destaca por las
abundantes fuentes, las numerosas masías y una gran red de caminos, que
evidencian la intensa actividad de aprovechamiento de los recursos naturales
llevada a cabo por sus antiguos pobladores: nevateros, pastores, leñadores,
etc. Uno de los signos de identidad más importantes son las cavas,
construcciones para el almacenamiento de la nieve, en explotación entre los
siglos XVI-XX.
Su paisaje vegetal, con más de 1.400 plantas
catalogadas, es sin duda un magnífico exponente de biodiversidad de especies
con propiedades aromáticas y medicinales.
La fauna también ha encontrado en esta sierra su
remanso de paz, y dentro del Parque Natural podemos encontrar una enorme
variedad de animales, desde pequeños insectos hasta grandes mamíferos y aves
rapaces.
La ruta elegida es de gran belleza y cierta dureza
(unos 10 km. y unos 600 metros de desnivel), con puntos de notable interés como
el Pic del Teix, la cava Arquejada (la cava más grande y conocida de la sierra)
y la teixera de Agres, un bosque relicto de tejos en la ladera de umbría del
pico al que le da nombre. Pero por si no fuera suficiente, la naturaleza nos ha
obsequiado con el fabuloso espectáculo de un impresionante mar de nubes que
cubría parte de la Vall d´Albaida y el Comtat, dejando a sierras como la del
Benicadell como auténticas islas flotando en un mar de nubes que cubría todo lo
que abarcaba la vista.
La ruta parte del Santuario Diocesano de la Mare de
Deu de Agres y desde tan venerable lugar se coge la “senda dels teixos”, un
precioso sendero entre un frondoso pinar que asciende en dura pendiente a
buscar la parte alta de la sierra.
En la cota sobre 1.100 metros cogemos un desvío a mano
izquierda y esta senda nos lleva a visitar la zona de los tejos. Aquí se llanea
entre un preciso bosque de umbría donde veremos algunos ejemplares de tejos y
otras especies de zonas húmedas.
A todo esto, decir que durante la subida vamos
disfrutando del mar de nubes que cubre toda la Vall de Albaida y conforme vamos
ganando altura esta vista se expande y magnifica.
Cuando llegamos a la altura de un espolón rocoso,
dejamos el cómodo caminar y atacamos una dura pendiente para alcanzar el cordal
del Pic del Teix y ya desde aquí pasar a coronar el pico.
Al dar vista a la vertiente del Comtat, nos
encontramos la sorpresa de que este mar de nubes se extendía hasta la misma falda
del Montcabrer.
Tras disfrutar de las vistas del Pic del Teix de 1.265
metros (segunda altura de la sierra después del Montcabrer), bajamos a buscar
la imponente Cava Arquejada y ya desde aquí afrontamos la larga bajada por
pista forestal (salvo algún atajo por sendero o incluso campo a través) en el
tramo quizás más aburrido del recorrido, también porqué además eran ya las
10,45 h y el calor empezaba a apretar de firme.
Cuando terminamos la ruta el mar de nubes ya se había
disipado, habrá que tomarlo como el regalo a los madrugadores. Y otro regalo
por madrugar (empezamos a andar a las 7,15 h) es el frescor, pues al subir por
la vertiente de umbría no nos encontramos con el Sol hasta prácticamente llegar
al cordal del pico.
En cuanto a la fauna, oímos muy pocos cantos de aves,
apenas una decena de especies, lo cual es extraño pues se contabilizan más de
120 especies en esta sierra a lo largo del año. Sera por la época, pues recién
terminada la reproducción y con las migraciones recién comenzadas, las aves no
estarán para mucho canto. En primavera será otro cantar, nunca mejor dicho.
También tenía la esperanza de ver alguna cabra montés,
y aunque he visto abundantes excrementos de la especie por la zona de los
tejos, las muy pillinas no se han dejado ver.