Este verano
volvemos a visitar los hides de los Monegros en busca de la fauna de las
regiones esteparias y con dos objetivos de máximo nivel: el alcotán y el búho
real.
Ya comentamos
que los Monegros es una amplia estepa subdesértica, caracterizada por un
paisaje de carácter desértico, consecuencia de la aridez producida por las
bajas precipitaciones, el viento, la erosión y el endorreísmo.
En este
ecosistema de grandes espacios abiertos, encontraremos fauna esteparia, junto
con fauna de cultivos cerealistas y una variedad extraordinaria de aves
rapaces, sustentada en su mayor parte por una población de conejos superlativa.
En una zona
donde desde hace unas tres semanas la temperatura no baja casi de 40 grados,
las balsas de agua son auténticos oasis donde toda la fauna de los alrededores
acude en peregrinaje tanto a saciar su sed como a bañarse.
En un par de
sesiones el listado de fauna que hemos podido observar y fotografiar es numerosa
y de gran valor: cogujadas, verderones, pardillos, gorriones, cornejas,
estorninos, urracas, chovas piquirrojas, pito real, tórtolas turcas y europeas,
palomas torcaces y zuritas, alcaraván, alcotán, milanos negros y reales, azor,
águila calzada, ratonero, mochuelo, jabalí y por supuesto, los abundantísimos
conejos.
En cuanto a los
objetivos pues al cincuenta por ciento, el alcotán si nos dio una buena sesión,
pero el búho real noS hizo la cobra el muy pillín. Ahora por su culpa (ironía
ON) tendremos que volver para intentarlo otra vez.
Tras las
rapaces (extraordinaria su abundancia en esta zona), las especies más
abundantes han sido los córvidos (cornejas, urracas y chovas), las
columbiformes (tórtola turca y europea y paloma torcaz y zurita) y los conejos.