Si la presencia de milanos reales fue extraordinaria, los negros no se quedaron atrás y aunque aparecieron casi en el cierre de la sesión, al final acudió un grupo de unos 7-10 ejemplares y bien que los disfrutamos, aunque llegaran casi en el tiempo de descuento.
Además, entre todos ellos entro un ejemplar inmaduro con un plumaje muy bonito, donde las plumas mostraban un ribete claro a modo de escamas; realmente precioso.

















































