La curruca rabilarga, de coloración general oscura y cola larga (que suele mantener levantada), es una de las currucas de menor tamaño. Presenta el dorso gris pizarroso y las partes inferiores de una tonalidad vinosa con motas blancas en la garganta. Otros rasgos identificativos los constituyen el anillo ocular rojizo y las patas anaranjadas.
Las mayores poblaciones de curruca rabilarga se encuentran en la Península Ibérica, pero también la podemos encontrar en Francia, Italia y zona sur de Inglaterra. También puede localizarse, como invernantes, al norte de Marruecos y Argelia. Se distribuye desde el nivel del mar hasta los 2.000 metros de altitud.
Tiene predilección por zonas de matorral y arbolado disperso, laderas con plantas de mediano porte como las jaras y brezos por los que siente predilección, aunque aliagas y arbustos espinosos también son de su agrado.
Se alimenta casi exclusivamente de invertebrados: larvas y adultos de odonatos, ortópteros, lepidópteros, dípteros, coleópteros o arácnidos. Ocasionalmente puede consumir pequeños frutos y semillas, especialmente en otoño e invierno.
























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