Un ejemplar de ratonero grande, y con mucho carácter. Cuando llego se lio a repartir estopa y enseguida se hizo el amo de la situación.
Un ejemplar de ratonero grande, y con mucho carácter. Cuando llego se lio a repartir estopa y enseguida se hizo el amo de la situación.
Una sesión que tenía buena pinta, arruinada por la irrupción sorpresa de un par de mininos.
No es que tengan culpa de nada los animalitos que lo único que hacen es buscarse la vida, pero cuando aparecieron se montó un buen pollo y la espantada fue general.
Hacía meses que no me pasaba a visitar a nuestros amigos los buitres, incluso tampoco pude venir a fotografiar a los pollos de alimoche, pero ahora que empiezo a disponer de un poco más de tiempo, era una visita a la que ya le tenía muchas ganas.
Mañana tranquila y fresca, perfecta para disfrutar de los vuelos de estas grandes carroñeras. Además, tuvimos bastante suerte porque la mayoría de las entradas fueron de frente y eso facilita mucho su fotografía al verlos venir de lejos. Si entran desde detrás o por los costados, no hay nada que hacer.