El andarríos chico es el más pequeño de las tres especies de andarríos
que nos visitan; y aunque su fotografía no resulte un objetivo muy ambicioso
que digamos, en la sesión anterior de las agujas colinegras también aparecieron
un par de estas avecillas y no pude evitar hacerles una buena sesión. La
cercanía de las aves, la perspectiva que da el tumbing, la buena luz y el
bonito entorno así lo merecían.
Por allí también estaban su hermano mayor, el andarríos bastardo y otro
pequeñín amante del barro como es el chorlitejo chico.
El pequeño arrozal baldio que encontramos en Catarroja sigue dando sus frutos.
En
la sesión de esta mañana la visita sorpresa ha sido una pareja de
agujas colinegras, las cuales han permanecido por espacio de un par de
horas cerca del tumbing y me han deparado una sesión fabulosa.
A riesgo de ponerme pesado con el buitre negro, vamos a dedicarle otra
entrada, pues una especie tan poco habitual en los alrededores de nuestra
comunidad, que es posible que tardemos mucho tiempo en observar otro ejemplar
por estos lares.
En esta entrada me centrare en retratos, ya que el buitre en algunos
momentos se acercó tanto al hide, que le pudimos hacer algunos retratos
interesantes.
Vamos hacia un cambio de estación y esto siempre trae movimientos de
aves.
En este caso un grupo de unas 10 cercetas comunes nos visitó en una
laguna donde hasta ahora nunca antes las había visto.
Las cercetas se distinguen fácilmente de otros patos por su tamaño, no
en vano es el pato más pequeño de cuantos nos visitan.
Por la época en que estamos no sé muy bien si son hembras, machos en
plumaje de eclipse o juveniles del año.