A falta de invernantes que fotografiar, seguimos disfrutando del espectáculo de las laguneras, de las que siguen llegando nuevos ejemplares.
A falta de invernantes que fotografiar, seguimos disfrutando del espectáculo de las laguneras, de las que siguen llegando nuevos ejemplares.
Apenas tres fotografías de un solitario correlimos tridáctilo en la playa de la Malladeta al caer la tarde.
Es raro ver una de estas aves en solitario pues suelen moverse a lo largo de la playa en pequeños grupos. Supongo que sus compañeros no estarían demasiado lejos.
Seguimos disfrutando de la llegada de nuevas laguneras. De momento se ven pocos machos y aún no he podido observar ni ratoneros ni calzadas.