viernes, 11 de octubre de 2019

LA IMPORTANCIA DE LOS FONDOS


Sesión con una lagunera desconfiada, aunque por descuido no me percate que había unos escombros de color azul detrás del posadero y estos han salido en la foto desluciendo un buen resultado.





martes, 8 de octubre de 2019

PAJAREANDO EN CASINOS


Estrenamos el hide “El Rochero” en el término municipal de Casinos.
Solo lleva un par de semanas montado y evidentemente la presencia de pájaros ha de ser necesariamente pobre, pero siempre apetece probar sitios nuevos.
Solo han entrado un arrendajo, una curiosa urraca, un pinzón, un par de carboneros comunes, un herrerillo capuchino y una pareja de curucas cabecinegras. Con todo, lo mejor es que había mucho movimiento de pájaros por los alrededores y que cuando se acostumbren a la instalación, pues acabaran entrando.  
También destacar que tiene una buena luz y unos buenos fondos. 
















  

viernes, 4 de octubre de 2019

UN PRODIGIO DE MIMETISMO


El chotacabras cuellirrojo o pardo, es un ave que luce un plumaje extraordinariamente mimético que le permite pasar absolutamente inadvertida cuando se posa entre la hojarasca o en la rama de un árbol. Un rasgo identificativo es la posesión de una banda de color herrumbre que, a modo de collar, se extiende por la garganta y el pecho.
Su sonido característico es un canto disilábico, muy sonoro, repetitivo y audible a gran distancia, semejante a un kiotoc-kiotoc-kiotoc aparentemente electrónico. La hembra realiza un ronco tsche-tsche-tsche.
Prefiere regiones de matorral mezclado con arbolado de tipo variado, y no parece frecuentar zonas altas, ya que muy rara vez se le encuentra criando por encima de los mil metros de altitud. No construye nido, pero aprovecha una ligera depresión del terreno para depositar los huevos en el suelo raso. Su área de cría en España se extiende por casi toda la Península, faltando en el norte y en las montañas, así como en Baleares.  
Aves enigmáticas y muy poco conocidas, los chotacabras cuellirrojos son unas criaturas nocturnas dotadas de notables adaptaciones para la caza de insectos en vuelo, como es su silencioso batir de alas, una gran cavidad bucal para papar a sus presas en el aire, enormes ojos oscuros y la posesión de vibrisas táctiles en torno al pico. Muy sensibles a las transformaciones del hábitat y a los atropellos, la población de estos caprimúlgidos parece estabilizarse después de años de regresión. 











martes, 1 de octubre de 2019

EL PRIMER RATONERO DEL INVIERNO


Ya tenemos aquí al primer ratonero de este invierno. Es un recién llegado y se mostró muy desconfiado, curioseo un poco y se marchó enseguida sin ni siquiera probar bocado del cebo. 
También se acercó una lagunera, pero incluso más desconfiada que el ratonero, por lo que fue un visto y no visto; llego, se posó a cierta distancia, dudo unos segundos y levanto el vuelo para no volver.