miércoles, 25 de marzo de 2015

AL AGUARDO DEL LAGUNERO

El aguilucho lagunero es una rapaz a la que le tenía muchas ganas y era un objetivo  prioritario para este invierno.
Bueno, pues por fin el trabajo dio sus frutos. Hasta once sesiones y cerca de 40 horas he tenido que dedicar para poder capturar fotográficamente hablando a esta magnífica rapaz.
Lo llevo intentando durante todo el invierno y en los más variados biotopos (marjal, manchas de carrizal, acequias e incluso en un descampado) y hasta ahora por unos u otros motivos no había tenido éxito.  
Como todas las rapaces el lagunero es muy cauto y desconfiado, por lo que para poder fotografiarlo en condiciones hay que hacer un buen trabajo de campo, consistente sobretodo en buscar una buena ubicación y construir un hide muy bien camuflado y perfectamente integrado en el entorno, ya que si no es así, el lagunero notara los cambios y recelara. 
Conociendo que este aguilucho tiene ciertas tendencias carroñeras, para atraerlo he utilizado carcasas de pollo en las cebas previas y conejo muerto para las sesiones de fotos. 
Conseguir conejo muerto con piel no es difícil. En época de caza algunos cazadores congelan algunas de sus piezas cobradas para luego venderlas como carne a lo largo del año. Una vez descongelado esta como recién muerto y sin duda es un buen reclamo para estas rapaces.  
En este caso lo he podido fotografiar en los márgenes de una acequia ancha donde periódicamente acuden a cazar y el hide lo he camuflado en el interior de un montón de cañas secas y rotas. 
En este caso acudió un ejemplar del tipo joven o hembra, que ha aceptado de buen grado el cadáver de conejo y ha estado alimentándose de él cerca de 45 minutos. 
Aunque las primeras en localizar el cadáver del conejo fueron las siempre atentas urracas, tuvieron que esperar impotentes hasta la llegada del aguilucho para poder empezar a pillar algún resto de carne. Cuando el lagunero se dio por satisfecho con la comida y levanto el vuelo, entonces ya sí pudieron entrar a saco a repelar los restos del conejo que había dejado la rapaz.     
   

Las urracas casi siempre son las primeras en llegar

Finalmente aparecio el aguilucho lagunero



Cuando el lagunero termino de comer, llego el turno de las urracas
El hide debajo de las cañas resultaba casi invisible
Solo asoma la punta del zoom
Interior del hide
      

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