sábado, 11 de octubre de 2014

REQUIEM POR LAS ACUATICAS DE LA ALBUFERA

La Conselleria de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente ha fijado que la temporada de caza de acuáticas en el Parque Natural de la Albufera dará comienzo el día 11 de octubre de 2014 y terminara el 1 de febrero de 2015. 
 Y como remate a la temporada de caza, espera la terrible semana de “Les Cabiles”, donde durante siete días de tirón (en realidad nueve pues siempre coincide con un fin de semana  de tirada oficial), todos los integrantes de cada sociedad de cazadores pueden entrar en sus respectivos cotos y cazar sin horarios y sin cupo.
Esta práctica es muy perjudicial para las aves del parque, porque más allá de los individuos que puedan ser  abatidos, está el hecho de que durante nueve días seguidos la presencia constante de cazadores no permitirá que las aves puedan acudir con normalidad a sus principales zonas de alimentación que son los arrozales, obligándolas a una mala alimentación o a buscar otras localidades más tranquilas.  
Por lo tanto, hoy es un muy mal día para las aves de nuestra querida albufera, pues  a partir de hoy comienza la matanza de miles de ellas a causa de una actividad de fuerte arraigo en nuestra sociedad. 
Hoy por la mañana me he querido acercar con precaución a la marjal a ver el arranque de esta temporada y tal y como cabía esperar desde primera hora de la mañana la marjal ya era un hervidero y había mucha actividad de coches, cazadores y sus perros. Se nota que había ganas. 
Curiosamente, la temprada de caza ha comenzado con los arrozales muy secos y con la cosecha todavia sin finalizar, de hecho, esta mañana en Pinedo no habian cazadores porque varias cosechadoras ultimaban esta tarea. 
Asimismo, aparte de las especies cinegéticas, un buen número de especies protegidas y rapaces también serán abatidas, bien por desconocimiento, por error o simplemente por falta de escrúpulos de algunos cazadores que tiran a todo lo que se mueve.
El tema de la caza es de difícil encaje en un parque natural y siempre crea difíciles equilibrios entre los intereses de las sociedades de cazadores, grupos ecológicos y rectores del parque, produciendo inaceptables desafíos como el que se produjo el pasado día 5 de octubre, donde un grupo de unos 20 cazadores organizaron una tirada ilegal en el tactat de Zacares y donde se abatieron centenares de acuáticas en un acto reprobable y que al parecer nadie fue capaz de poder parar. 
Hasta la Real Federación Española de Caza ha puesto el grito en el cielo, y su presidente Juan Quiles reclama en un escrito dirigido a la directora general del Medio Natural, Salomé Pradas, que una vez acreditada la ilegalidad de esta cacería adopte las medidas represivas y cautelares precisas para que estos hechos «no vuelvan a producirse» de modo que prevalezca la ordenación cinegética vigente en el lago y se recupere «la paz social entre el colectivo de gestores y cazadores» de la Albufera, aunque mucho me temo que la impunidad reinante en estos tiempos hará correr un tupido velo de olvido al asunto y no pasara absolutamente nada. 
Esta actividad también tiene efectos secundarios para los que nos gusta pasear y disfrutar de las aves en la marjal. Muchos caminos se cortaran con barreras y en los “vedats” incluso se restringe el paso a los dueños de los arrozales, a fin de que las aves no sean molestadas y se concentren en mayor número. Asimismo, los fines de semana ya no será seguro transitar por la marjal por la presencia constante y numerosa de cazadores armados y disparando.

Mucho trafico rodado en la marjal en la primera jornada de caza de esta temporada
La marjal se vuelve a llenar de escopetas los fines de semana




   

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