lunes, 1 de septiembre de 2014

ARROZALES BALDIOS

Si este mes de septiembre se caracteriza por algo, es sin duda por el paso postnupcial de infinidad de aves, sobre todo limícolas.
Durante este viaje migratorio, algunas aves se quedaran a pasar el invierno con nosotros, pero la mayoría, simplemente harán una parada de unos días para alimentarse y descasar y proseguirán viaje a sus cuarteles de invierno.
Este fenómeno es perfectamente visible en algunas reservas como el Tancat de la Ratlla, el Tancat del Pipa, el Raco de L´Olla o en los arrozales que quedan baldíos en el marjal. El tancat de Milia también es muy apropiado para estas observaciones, pero no está abierto al público. 
Un arrozal baldío es un arrozal que por algún motivo se ha quedado sin cultivar. Ahora mismo que el arroz está muy crecido, estas parcelas de aguas libres entre el mar verde de la marjal son como un imán para estas pequeñas aves migratorias.
Asimismo el distinto nivel de inundación de los arrozales baldíos determinara para que especies son apropiados. Así pues, si hay mucha agua  los visitantes serán patos (cercetas, cucharas y azulones fundamentalmente), ardeidas (garcetas comunes y garza real), moritos y limícolas con patas largas (principalmente cigüeñuelas, avocetas, zarapitos o agujas).
Si por el contrario el nivel de agua es bajo o simplemente esta encharcado, es el reino de los chorlitejos, andarríos, correlimos, avefrías, archibebes, agachadizas y demás limícolas de patitas más menudas.
El nivel de agua de los arrozales baldíos varía durante este mes según las necesidades del cultivo del arroz y su inminente cosecha, por lo que en un mismo arrozal baldío podremos apreciar este cambio de especies según varié su grado de inundación.
En tres horas de observación pude distinguir las siguientes aves: cercetas comunes, cucharas europeos, algun azulón, muchos moritos, cigüeñuelas, 1 aguja colinegra, 1 avoceta, 1 garceta común y 1 garza real. 
Cuando ya me iba, aun me dio tiempo de entretenerme un rato con una garcilla cangrejera que estaba pescando en una acequia cercana en postura un poco incomoda. A pesar de ello, le bastaron 10 minutos para sacar un pez bien hermoso y tragárselo de un bocado, tras lo cual levanto el vuelo y se posó en un árbol cercano a salvo de miradas indiscretas.

Arrozal baldio
Cuchara europeo
Cerceta común
Morito



Aguja colinegra

garceta común
Cigüeñuela




Garcilla cangrejera pescando en una acequia cercana




No hay comentarios:

Publicar un comentario